Un panóptico de la felicidad
Si algo queda claro después de leer Pensar lo que más les duele, el libro de Adriano Erriguel del que hablé ayer en Avería, es que mayo del 68 fue,...
El sexo se encuentra muy cerca del silencio. En una zona pre-verbal. Es un territorio secreto y salvaje cuya doma y promulgación sólo puede desembocar en depresiones y neurosis. Visitas al psicólogo. La educación religiosa hizo el ridículo intentando fiscalizarlo y la educación socialdemócrata hace el ridículo intentando normalizarlo. La religión reprimió y la socialdemocracia liberó pero ni una ni otra han logrado sus objetivos: controlarlo. La religión deseaba una sola vía de acceso orgásmica y la socialdemocracia las permite todas pero, en realidad, por medio de este comportamiento, ambas muestran su impotencia. Su incapacidad de domesticar una fuerza volcánica que se impone y destruye todas las ideologías. El misil ante el que tiembla la técnica. Porque el orgasmo, afortunadamente, no se puede planear, el deseo va y viene y puede aparecer en cualquier momento y basta contemplar un cuerpo desnudo (o simplemente atractivo) por la calle para hacer saltar por los aires cualquier tipo de promesas y teorías. Shalam
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