Autor: Alejandro Hermosilla
Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.
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Twitter sin embargo es una ciudad extranjera donde de tanto en tanto caen bombas y se producen constantemente robos y asesinatos. Incluso la persona con más seguidores, es un extranjero en twitter. Tiene que vencer algo. Enfrentar desafíos diarios. Twitter es un videojuego peligroso. Una bifurcación surgida de las entrañas de una película de David Cronenberg. Una novela de J.G.Ballard escribiéndose y deshaciéndose ante nuestros ojos diariamente. Twitter es la vida sin reglas. Con el menor número de normas posibles. La destrucción de la familia, el barrio y la vida en común. Techno pop agresivo. Un embudo social a través del que emergen con fuerza la paranoia y la esquizofrenia cotidianas. Los demonios internos del capitalismo. Del individuo moderno aislado y airado pero también sumamente complaciente. Deseoso de gustar y ser admirado. Una mezcla alocada pero muy coherente internamente entre una canción de Alicia keys y otra de Atari teenage Riot. Entre un ensayo de David Foster Wallace y un simulador de voz que imita y mezcla la voz de Elvis Presley con la de Lady Gaga.
Cuando accedo a facebook, siento que entro a un bar. Cuando lo hago a twitter, a una discoteca. En facebook vislumbro los márgenes de las carreteras y autopistas. En twitter sólo el vacío. La ausencia de cemento. Creo que en facebook podría conocer a un buen amigo. Iniciar una relación duradera. Sin embargo, tengo demasiado miedo en twitter a las reacciones negativas como para cruzarme más de tres frases con alguien. En twitter siento que cualquier mensaje se puede desintegrar en cualquier momento. No hay tiempo ni para el amor ni para la masturbación. Tan sólo para la exhibición. Los disparos. La metralla. Facebook es un Warhol cálido y Twitter uno frío. Twitter es un western sin épica y facebook, amistad y sexo sin contacto corporal. Una nueva forma de ascetismo con su lado gamberro y «cool».
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