El renacido (2)
Dejo a continuación el segundo videoavería dedicado dedicado al análisis de un ciclista carismático que renació de entre los muertos para ganar el...
Sin dudas, los árbitros son los grandes chivos expiatorios del mundo del deporte. En gran medida, son tanto jueces como muertos. Pagan las faltas y culpas de los jugadores y son el basurero donde el público se desahoga de las derrotas. Probablemente porque, -repito-, en esencia, son la muerte. El desenlace fatal. Alguien que nadie quisiera ver pero que inevitablemente debe vigilar los partidos. Sus silbatos por ello no son festivos sino punitivos. Son la imagen de la ley. El símbolo que nos recuerda que ni siquiera en los juegos tenemos absoluta libertad de hacer lo que deseemos. Siempre dependemos de instancias superiores y, en ocasiones, ni siquiera es válido nuestro esfuerzo.
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