Después del Apocalipsis
La final de la Copa Libertadores no defraudó. Como estaba previsto, fue una guerra que, tras su celebración, dejó un panorama desolador. Demostró...
Tengo la impresión, por ejemplo, de que tanto Rafael Nadal como Carlos Alcaraz (sí, incluyo desde ya al joven murciano en esta lista) y Novak Djokovic se crecen ante las adversidades. Son competidores natos. Así que cuando el partido no sale como lo tenían planeado o se ven en dificultades, se agrandan. Tragan saliva, se muerden la lengua y afrontan el reto como una prueba de resistencia. Entienden que ha llegado el momento de enfundarse el mono de trabajo e intentan dar lo mejor de sí mismos. Es decir; cuando el enemigo los arrolla, no se desvanecen sino que vislumbran ese problema como una oportunidad para superarse. Descubrir nuevos límites. Tienen contemplado que ese momento va a llegar y, por tanto, mentalmente se encuentran preparados para confrontarlo.
¿Qué es lo que ocurre con Zverev (sobre todo, con él), Tsisipas, Kyrgios y, en menor medida, (pero también) con Mevdevev? Pues que no están dispuestos a soportar las adversidades. El frío no provoca que corran desaforados a cazar bisontes para resguardar su cuerpo con la piel ensangrentada. En vez de tomarlo como un desafío o un maestro, el fuego los paraliza. No atraviesan la hoguera sino que pierden su tiempo quejándose por tener que quemarse cuando supuestamente todo estaba en calma y no había ni una sola antorcha encendida.
Tengo la impresión de que Zverev debe ser probablemente un adicto al placer. Encontrarse enamorado de su reflejo. De la imagen de la victoria. Se ve a sí mismo día sí y día también subido en el pódium y no puede tolerar que alguien le obligue a ir más allá de su límite para conquistar el paraíso.
En fin. No sé si fue Chesterton quien dijo que todos quisiéramos ser el Salvador pero ninguno querría ser clavado en la cruz ni llevarla a nuestras espaldas. Nadal y Djokovic sí estarían dispuestos (metafóricamente) a llegar ahí. Hasta donde hiciera falta para ser el que más Grand Slams conquiste en la historia del tenis. Pero los jóvenes de la Next Gen no poseen esa mentalidad. Tienden a quejarse cuando el agua en vez de tibia, se encuentra fría como si el tenis fuera un videojuego y no un deporte en el que los jugadores tienen que tener en cuenta todo tipo de variables (frío, viento, lesiones, abucheos, errores, etc). Pienso además que tienen más miedo a perder que hambre de ganar. No poseen la mirada del tigre sino la del niño caprichoso y privilegiado que no es capaz de disfrutar de lo que tiene porque se fija, ante todo, en lo que no tiene. Aquello de lo que carece. Shalam
1ºimagen….esta imagen no cumple con e principio de «ejemplaridad» pero la veo como una obra de arte (el tenista con la raqueta rota) y tambien como obra publicitaria (el icono de adidas)………..
2ºimagen……papa y mama de tenis………………
3ºimagen……escultura de auguste rodin…………
4ºimagen…..la camiseta «vietnamita», ya sabes que los monjes pasean en zig-zag(fuente buñuel…jajajj) y el chicle en la boca la hace digna de una pieza de wilfredo prieto……
5ºimagen…..le doy de canto, no me vacuno y punto pelota…..
PD…..https://www.youtube.com/watch?v=LcEKzT8EJm4….juliette greco..sous le ciel de patris..1951….
1) Narciso con una raqueta intentando romper su imagen derrotada en una pista de tenis. Quisiera estar solo. 2) Dos cazadores antes de separarse en la selva e ir a por la presa. 3) Mujer llorando tras encontrar a su marido muerto en un escenario de Western. 4) ¿Venís a jugar al basket, colegas, o sigo ensayando tiros libres yo solo? 5) Escultura manierista realizada entre el renacimiento y el Barroco sobre un conde luchando contra un lobo. Raqueta y pelota son el lobo. Al fondo la vegetación frondosa. PD: Preciosa canción con un tono a postguerra que tira de espaldas. Imagino ese peinado y ese blanco y negro en cualquier española pocos años después.