Estertores
Me ha gustado mucho el libro de Dómix Garrido, La libertad creativa en mis acciones. Ante todo, porque explica con sencillez las razones que lo...
Un cerebro, un corazón y dos piernas. No. No estoy hablando de El mago de Oz. Pero tal vez podría hacerlo. Porque lo queda claro al ver esta carta de tarot es que vamos a necesitar todos nuestros dones y virtudes para conseguir tener éxito en esta andadura cuyo objetivo final debe dotar de un sentido trascendente a nuestro tiempo en la tierra. Algo que, en ningún momento, podemos asegurar. Y nos convierte a todos, por el mero hecho de estar vivos, en héroes. Creyentes. Seres mágicos. (No es por casualidad que la siguiente carta sea precisamente El mago). Caminantes. Viajeros. Y a la vida, en un viaje infinito lleno de posibilidades. «No tengamos miedo de andarla, no tengamos miedo de vivirla». Eso parece decirnos esta figura que se atreve a recorrer el mundo con muy poco equipaje. Sin temores. Con la inconsciencia del niño que comienza a jugar; de quien habla por primera vez o llega a un país extranjero sin conocer el lenguaje o tener un solo contacto allí.
0 comentarios