Dejo a continuación un avería dedicado al memorable concierto que Fabio Frizzi y su banda dieron en Murcia hace aproximadamente una semana en la Filmoteca Regional.

La noche de los zombis
Vivo en mi mundo. No encuentro otra explicación a no haberme enterado el año pasado del concierto de Goblin en Murcia en el marco del Festival Sombra. ¡Joder! Ni más ni menos que Claudio Simonetti estaba a escasos kilómetros de mi casa interpretando en directo la banda sonora de una de las mejores películas de la historia del cine: Suspiria de Dario Argento. No sólo eso sino que tocó las inquietantes, sombrías melodías de aquel soundtrack mientras el filme se proyectaba en pantalla grande. Algo tan delirante, tan alucinante que si no fuera porque he visto las imágenes no me lo creería.

Obviamente, este año estuve atento a la mítica noche en directo que suele realizar el Festival Sombra desde sus comienzos. En cuanto vi quién tocaba, aluciné: Fabio Frizzi y su banda interpretando la banda sonora de Zombi mientras se proyectaba el filme de Lucio Fulci.
¡Tenía un compromiso pero llamé para cancelarlo! Ok. Ya nadie me quitará la espina de lo de Goblin. Pero tampoco nadie podría sustraerme la satisfacción de haber visto a Frizzi dirigiendo a un conjunto de aguerridos músicos mientras los no-muertos hacían de las suyas en la pantalla.
Recuerdo las palabras que César Martín dedicó en la Popular 1 al concierto que Cinderella ofrecieron en Madrid hace ya 15 años. No dijo mucho. Simplemente transmitió la emoción que sentía y dio las gracias. También mencionó en algún momento el cielo. Creo que eso es lo correcto en noches como la del pasado sábado.
¿Qué se puede criticar allí, hay algo más que decir que dar las gracias?
Simplemente con ver el cartel, la mano gigantesca superpuesta sobre un inmenso enjambre de zombis caminando por Nueva York y el nombre de Fabio Frizzi estaba todo dicho.
Repito. Hay conciertos que son más que conciertos. Son celebraciones, rituales, conmemoraciones. Son polvos sexuales. Son emoción. Se pueden estropear si el músico no tiene su día o si hay problemas de sonido. Pero si todo marcha más o menos normal lo más sencillo es salir de ellos con una sonrisa en el rostro. Este fue uno de esos casos.
A Frizzi, de hecho, se le veía muy cómodo. Se percibía que se sentía como en casa. Parecía un tenor italiano disfrutando de un buen plato de pasta. Un galán sabedor de que la velada romántica era suya y la pieza estaba ganada. Así que disfrutó y nos hizo disfrutar.
La banda sonora ya sabemos que es tan sugerente como bestial. Lo interesante en este caso era comprobar los matices que la interpretación en directo confería a la partitura original. También los cambios que Frizzi había realizado para llevar a cabo su composer’s cut.
No soy tan experto como para darme cuenta de estos detalles. Soy demasiado emocional como para rastrearlos. Pero lo que sí puedo afirmar es que las imágenes se expandían más allá del cine gracias a la interpretación en directo de la banda de Frizzi. Hay matices, determinadas texturas que el directo permite apreciar mejor. La condensación de sonidos en contacto con las imágenes, por ejemplo, me hizo vislumbrar con mayor claridad la puta locura que Frizzi y Fulci tenían en su cabeza cuando comenzaron a colaborar juntos.
Tras el pase del filme, (fulminante contemplar la escena final en pantalla grande) Frizzi estuvo aún media hora tocando junto a su banda. Interpretando varios de sus clásicos. Momento que a mí al menos me permitió valorar más la originalidad de su propuesta: una combinación entre el prog rock, la música telúrica y orquestal y los sintetizadores. Algo absolutamente alejado de los ambientes estándares y que sólo, tal vez, se podría haber desarrollado a esos niveles de perfección y locura dentro del telúrico mundo de las bandas sonoras de terror. Sólo ahí, entre las sombras, en la oscuridad, los músicos podían llevar a cabo ciertos delirios. Atreverse a realizar experimentos sabiendo que no sólo no serían juzgados sino bien recibidos.
Los compositores de bandas sonoras son, en gran medida, los grandes excluidos de los circuitos musicales. Se les respeta, incluso se les admira, pero no sé si se les quiere. La mayoría no conoce sus nombres. Excepto tres o cuatro personalidades célebres, no suelen gozar de mucho reconocimiento. Es más que justo que se les de su momento de gloria. ¿Sería lo mismo Zombi sin Frizzi? Lo dudo mucho. El filme y su banda sonora se encuentran tan entrelazados que ya no es posible imaginarse al uno sin el otro.
A raíz de la visita de Frizzi a España, he leído alguna que otra entrevista. El músico italiano ha dejado unas cuantas declaraciones que hablan bien a las claras de su sensatez y lucidez. En La verdad dejó concretamente un titular para enmarcar: «El cine de género se ha vengado del cine de autor». Teniendo en cuenta lo contemplado hace una semana, no me cabe ninguna duda.
Si algún día tengo tiempo, intentaré rastrear los motivos de este curioso fenómeno, de este extraño resultado del partido: Fulci y Leone 1-Pasolini y Fellini 0. Shalam
إذا كان للعالم معنى، فإن هذا المعنى يجب أن يتواجد خارجه
Si el mundo tiene un sentido, ese sentido ha de residir fuera de él








1imagen….puente anti-suicidios….
2imagen….merienda de rembrandt…..
3imagen….saturno deborando a su hijo…..
4imagen….5 lobitos tiene la loba, 5 lobitos detras de la escoba, 5 pario, 5 crio y a todos los 5 lechita les dio….
5imagen….chaplin nadando en el mar…..
6imagen….en cinecitta estuvo esa farola……
7imagen….https://www.youtube.com/watch?v=-to5PT4ZPbI… zombies….b.bonezzi….
PD…fred asteire envio reconocimiento y felicitaciones a michael jackson: «eres un gran bailarin».. https://www.youtube.com/watch?v=faN0kPOQykM….1951….. …bailando con un perchero….(sin palabras)….
1) Una de las mejores escenas de la historia del cine. El futuro ya está aquí. Radio Futura. 2) Beltenebros. La españa negra. Canibalismo tenebroso. 3) El tuerto y los gusanos. Pirata negro pasándoselo de muerte en un bucanero. 4) ¡Pesadilla en Nueva York!!! Vuelve Freddy. La garra de Freddy. 5) El submanirismo del ruido. Maldoror buceando en las aguas. Maldoror como primer zombi. 6) Los italianos hacían lo que querían con el cine norteamericano. Se divertían mucho. 7) Muy sintomática la muerte de Bonezzi. Aquella frase en su blog sobre la luz y luego la oscuridad definitiva. PD: otra dimensión.