Sonámbulos
Adrian Tomine es el Edward Hopper de los cómics. Muchas de las conversaciones entre sus personajes en cafés, centros comerciales, lavanderias o...

Bois-Maury no es un cómic perfecto porque es un cómic vivo. Una lectura donde violencia y fé se convierten en sinónimos. Una novela gráfica hecha para releer. Saborear sus detalles, las elipsis y constantes vueltas de un argumento que investiga cómo puede sobrevivir, emerger y crecer el idealismo frente a la crudeza y el salvajismo. El seco aliento del realismo.
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