Una costura más
Me di cuenta el otro día de que, en el pequeño apartado gráfico que dediqué en Avería al acto realizado hace dos semanas en la Galería Efímera,...
Ruido es un libro que a veces me fascina y otras me aturde. La influencia de Thomas Bernhard es más que evidente. La continuidad con El jardinero está, creo, bien conseguida. Pero existen determinados detalles que podrían mejorar la historia de los que deberé ocuparme cuando comience a corregirlo. Tal vez hablo demasiado del archienemigo del escritor, el (antaño) poeta joven. Los niveles de locura del esquizofrénico artista protagonista todavía no se encuentran suficientemente perfilados. Y pienso que es bastante mejorable el estilo de varios de los interminables monólogos de la novela.
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