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Tolerantes

Mar 1, 2024 | 2 Comentarios

Leo al fin el Ensayo sobre el fracaso histórico de la democracia en el siglo XXI de Jesús G. Maestro. Un libro brutal lleno de irrefutables bofetadas para todos los que creen (que alguno habrá) que vivimos en un sistema justo o en el mito del progreso.

En realidad, sí tengo alguna objeción que hacerle y es que Maestro considere que en España haya una democracia. Yo más bien diría que hay una oligarquía de partidos que sus beneficiarios hábilmente denominan democracia, confundiendo al pueblo por intereses que ya todos podemos imaginar. De todas formas, el análisis que realiza Maestro de la posmodernidad, el globalismo y de los estragos que se realizan diariamente en nombre de la democracia es tan lúcido, exacto y sagaz que no he tenido en cuenta este hecho a la hora de leer el ensayo. Por más que sí que considero que sería bueno precisarlo.

Leía ayer precisamente un texto de Antonio García-Trevijano que consideraba que los españoles no pueden saber los efectos en la vida civil de una democracia cuando no hemos dispuesto de ella hasta el momento. Y si no me equivoco, recuerdo también que Gustavo Bueno (al que Maestro sigue) tomaba por democracia a todo régimen o estado que así se denominase. Lo que llevaría a considerar democracias tanto a la República Democrática del Congo o a la República Democrática de Corea como a las partitocracias impuestas por Estados Unidos durante el siglo XX en Italia, España, Grecia o Alemania.

Lo que yo entiendo (y repito que puedo equivocarme) es que el propio Maestro ha sido testigo de cómo en las Universidades norteamericanas (un país donde sí existe separación de poderes y representación) se ha ido vetando la libertad de expresión, castrando la libertad de los profesores (si alguna vez la tuvieron) e imponiendo un régimen de indiscriminada censura en nombre de la corrección que además, los intelectuales y jerifaltes del país han tenido la osadía de exportar a medio mundo.

A estos efectos, importaría lo más mínimo que en un país hubiera democracia representativa, democracia liberal o democracia parlamentaria. No más que habría que ver cómo los demócratas norteamericanos establecieron un ferreo control sobre parte de la población durante la Guerra Fría estableciendo purgas de todo tipo e, igualmente, durante los felices años de la postguerra la CIA llevó a cabo ciertos experimentos no demasiado aleccionadores con la población. Por lo tanto, (y repito que puedo equivocarme) lo que vendría a decir Maestro es que la democracia es una palabra fetiche ideal para embaucar a inocentes, incautos y estúpidos y favorecer a las élites. Y debo decir que si eso es lo que desea decir, desde luego que da en el centro de la diana.

A excepción de esta consideración que sí que entiendo que yo al menos necesitaría aclarar, no le discutiría una sola coma al texto de Maestro. Probablemente el ensayo más directo, frontal y veraz que he leído en tiempo. Un ensayo que debería ser de obligada lectura para entender en qué sociedad vivimos y no caer en los entusiasmos, excesos e histerismos propios de quienes, confundidos y adoctrinados por la propaganda, terminan por alabar, aplaudir a sus carceleros o viven en un estado de atonía perpetua.

A este respecto, desearía citar un pasaje muy esclarecedor del libro de Maestro que perfectamente podría aparecer también en El miedo a la libertad de Erich Fromm. Un ensayo que, con el tiempo, me parece más y más importante para interpretar la realidad social diaria. De hecho, tengo para mí que no es en absoluto casualidad que los excepcionales trabajos del psicoanalista alemán (alguien al fin y al cabo que muestra con merididana claridad cómo los estados modernos necesitan acabar con la libertad de los individuos y éstos últimos, a su vez, necesitan entregarla) se encuentren fuera de foco en los centros intelectuales en beneficio de una serie de textos que promueven el apogeo de todo tipo de ideologías y acomodaticias libertades identitarias o sexuales.

Textos que si se me permite la metáfora, nos incitan a bailar disfrazados y confundidos en una expecie de carnaval sexual inagotable sin prestar atención a lo que realmente está sucediendo a nuestro alrededor. Sin vislumbrar los fríos, precisos, quirúrgicos movimientos del poder.

En fin, sin más dejo a continuación el breve pasaje del libro de Maestro:

«Está escrito en la correspondencia del nazi Joseph Goebbels con uno de los oficiales alemanes de las SS que, en los comienzos del totalitarismo alemán, se encargaba de la construcción y diseño de los campos de concentración y exterminio, un breve diálogo cuyo contexto y contenido reproduzco muy sintéticamente.

El oficial nazi remitía a Goebbels información sobre los campos, relativa a su estructura, configuración y funcionalidades. Le advertía que uno de estos campos podría recluir hasta 10000 prisioneros, y preguntaba a su jefe cuántos guardias estimaba oportuno asignar para su custodia. Goebbels respondió, escuetamente, que 50.  El oficial de las SS le advirtió que controlar un campo de 10000 prisioneros con sólo 50 hombres era imposible, pues no había proporción. Goebbels respondió, si cabe, aún más escuetamente, y advirtió: de cada 1000 personas sólo una es capaz de rebelarse. Es labor de los guardias identificarla y destruirla. Sólo se le resistirán a Vds 10 prisioneros. Los demás obedecerán a todo sin la menor resistencia, y muy complacientemente, a cambio de sobrevivir. Le sobran a Vd. 40 hombres.

Y ahora, pregúntate por qué eres tan tolerante con quien te niega la libertad».

Retomando una reflexión anterior, repito que en muchas ocasiones tengo la sensación de que, a día de hoy, los campos de concentración han sido sustituidos por ciudades parecidas a discotecas llenas de luces de colores, donde, en vez de ir todos uniformados, unos visten de Zara, otros lo hacen con vaqueros, unos dicen ser comunistas, otros liberales, unos rockeros, otros transexuales, unos cinéfilos, otros socialistas, unos filósofos, otros voyeurs, unos artistas, otros feministas, algunos bailan, otros alzan banderas y casi todos celebran la democracia, mientras un grupo de SS vestidos con trajes celestes de purpurina y camisetas con consignas a favor de la libertad nos vigilan con calma.

Al fondo, las élites continúan llevando a cabo sus negocios (sean cuales sean) con absoluta impunidad en nombre, por supuesto, de esa «democracia» que tanto defiendes. Shalam

لا تقسم بالقمر لأنه يتغير باستمرار

No jures por la luna porque ella cambia constantemente

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen….observacion pedagogica (el ojo del universo, la destruccion esta al llegar en este s.XXI)….
    2imagen….el colega en plena actuacion docente…..
    3imagen…..huele a ejercito y a guerra…..
    4imagen….lsd para todos los humanos……
    5imagen….erich fromm, «el arte de amar»(taxonomia)…
    6imagen….este pedazo de cabron que deseaba que sus hijos fueran igual que él……..(esclavitud familiar)….
    PD…https://www.youtube.com/watch?v=csX6LQvuEWY…un poco de s.XX…Charlie Poole & The North Carolina Ramblers – Ragtime Annie 1926….a mi me llegan llenos de curvas, alegria y amor…..

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    • Alejandro Hermosilla

      1) La antorcha de la libertad prendiendo nuevas guerras. El ojo de Horus aguardando la sangría. 2) La agresividad de los lúcidos. 3) Americanos… vienen a Grecia pa conquistarnos. 4) Yo me vacuno, tú te vacunas, él se vacuna. Todos se vacunan. 5) La serenidad del que estudia, trabaja y profundiza. 6) Pienso en esta escena apareciendo en un filme de Ernst Lubitsch. PD: En este caso, pienso en una película de Woody Allen. «Días de Radio».

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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