Mi nombre es Walter White
¿Quién fue Walter White? Me parece que esa será la pregunta que prevalecerá sobre el resto de cuestiones que se plantearán conforme pasen los años y...
Más allá de cualquiera de estas consideraciones, resulta realmente increíble adónde llegó la leyenda crecida alrededor de Henry. ¡Joder! ¡Si es que hasta Nick Cave y PJ. Harvey se liaron a carantoñas mientras pronunciaban con lascivia su nombre en un mítico vídeo musical!
La vida de Henry era un blues salvaje y solitario en el que América se buscaba a sí misma. Incluso se estrenó una película, Henry, retrato de un asesino, que provocó un estallido un tanto desmesurado de elogios en los críticos y se ganó un merecido prestigio por la frialdad mecánica con la que describía la mente de uno de los mayores monstruos nacidos en Norteamérica. Un hombre acomplejado, sin cultura, aparentemente simple, sin matices, desestructurado; en fin, un perdedor en toda regla que, eso sí, rajaba el vientre y el cuello de sus víctimas con una precisión quirúrgica. Como el más hábil de los cirujanos. Tanto que ningún policía norteamericano dudaba en atribuirle casos no resueltos en su estado. Y se le llegó a considerar responsable de cientos de asesinatos que, lejos de enterrarlo en vida, multiplicaron su fama y le ofrecieron un altavoz mediático a través del que se sintió reconfortado. Tenido en cuenta por una vez.
Obviamente, el destino de Henry era ser ignorado. Morir con muchísima más pena que gloria. Como un escombro del sistema. Y en este sentido, no cabe duda que ser tenido en cuenta aunque fuera por los motivos equivocados, debió de satisfacerle muchísimo. Así que no dudó en mentir lo que hiciera falta para incrementar su leyenda. Esa que comenzó definitivamente a forjarse cuando terminó su condena, se reintegró a la vida y conoció a Ottis Toole.
Realmente, lo de América con Henry Lee es morboso y perverso. El tipo tuvo incluso la suerte antes de morir de frenar un intento de George Bush de aplicarle la pena de muerte. Para muchos, es un héroe que mostró las entrañas corruptas del sistema. Para otros, un puto loco. Y para algunos, alguien detestable. Pero a nadie deja indiferente y creo que la mayoría de norteamericanos saben que la vida, asesinato y engaños de Lee dicen mucho sobre sí mismos. Del mundo en el que viven. Motivo por el que no cae en el olvido y continúan emergiendo detalles de su vida a la luz de tanto en tanto. De hecho, entiendo que es un personaje (que más allá de sus crímenes) adoraría Andy Warhol. Quien, de saber de sus mentiras en colaboración con la policía, no hubiera dudado en consagrarle una serie de retratos en los que su rostro apareciera con distintos colores y un gesto a veces divertido y otras serio, como representación y metáfora del sueño americano.
1ºimagen:….y yo, tan conforme que voy a la carcel…….
2ºimagen:….no tenia mas remedio que hacerlo…..casi me avergüenzo…..
3ºimagen:….caminico de jerez!!……….
4ºimagen:….»mulholland drive»-lynch-2001….esta es la protagonista, cuando la veas la reconoceras!…jajajj……
(y escupe el cafe «premium» en la servilleta el muy ofendido)………..
5ºimagen:…. entre «papa-da» y «papa-da» lo he conseguido….1estrella y 2 guardaespaldas….
PD:….https://www.youtube.com/watch?v=YDDEqgmGIVg….i am a man of constant sorrow-o brothers-2000….
tema: (deficiencia mental)………….
1) A la fama por el engaño. 2) Foto en blanco y negro en la que Henry parece una leyenda. 3) Sí. Aquí parece un andaluz. Puerto Urraco. 4) Twin peaks. Yo soy el asesino falso de Laura Palmer. 5) De aquí a la presidencia de los Estados Unidos. PD: Entre el irdículo, la ironía y la verdad. Muy cerca de aquel último filme estrenado en Netflix por los Cohen. La balada de Baster Scruggs. Esta es su balada años antes.