Los niños galácticos
Debería tener yo nueve o diez años cuando contemplé el primer episodio de Galáctica, estrella de combate, (1978). Era un niño y además me encontraba...

Los guionistas tuvieron el acierto de no desvelar apenas datos sobre el origen de Gus. Los espectadores nunca supimos nada de su infancia y adolescencia. Y cuando en un capítulo se le dedicaba un flash-back, tampoco terminamos de desentrañar los misterios de un hombre que -eso sí nos quedó claro- era más peligroso que un lobo. Era una pantera rabiosa capaz de todo por mantener su imperio económico a salvo. Un hombre sin escrúpulos con una inteligencia venenosa cuya muerte, por motivos obvios, dejó huérfana a la serie durante varios capítulos.
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