Ráfagas sonoras
Dejo a continuación un nuevo videoavería dedicado en esta ocasión a los dos brutales primeros discos de Iron Maiden....
Se entenderá que soy, por supuesto, de los que aman la etapa inaugurada -aunque ya prefigurada mucho antes- por Opeth en Heritage. Me gusta tanto la impresionante majestuosidad con la que, sin dejar de mirar hacia delante, recrean los contenidos de la década de los 70 que por mí podrían seguir haciendo discos como Sorceress mucho más tiempo. Por más que estoy convencido de que el genio de Mikael Arkerfeldt -respetando la esencia del grupo- evolucionará antes o después hacia otra dirección. Tal vez hacia esos esquivos, escarpados territorios que recorrió junto a otro genio, Steven Wilson, en el desolador, fascinante Storm corrosion. Algo que no tiene para mí demasiada importancia pues sé que, vaya donde vaya, Arkerfeldt conseguirá crear algo hipnótico y valioso.
¿Es necesario añadir más? Realmente, Sorceress es otra más de esas devastadoras, suntuosas, salvajes, alucinantes obras de arte de un grupo que no sólo es que me haya hecho -como comentaba ayer- conocer nuevas referencias musicales sin las cuales ya no podría concebir la existencia sino que ha logrado algo todavía más importante: me ha obligado a reescuchar muchas otras referencias y grupos que pensaba que tenía perfectamente asimilados y formaban parte de mi mundo interior, haciéndome rastrear detalles, atmósferas, comprender ciertos planteamientos que se me habían pasado desapercibidos y los discos de Opeth desvelan. Mostrando como las ansias de venganza y odio en los corazones de los guerreros siempre estuvieron ahí. Esperando que algún músico, alguien tal vez tan obsesivo, serio y meticuloso como Mikael Arkerfeldt, abriera sus vísceras y nos las ofreciera crudas.
0 comentarios