Todo será televisado
Soy de los que piensan que la televisión refleja mejor nuestra época que cualquier ensayo filosófico. El problema es que suele hacerlo suspendiendo...
En fin. A lo que voy. Según parece, T. Lobsang Rampa no existió. Quien se ocultaba tras ese nombre era Cyril Henry Hoskin. Un hijo de un fontanero de Plympton (Devon) radicado en Londres donde trabajaba vendiendo instrumental quirúrgico. Por supuesto, no había estado nunca en el Tíbet, no sabía una palabra del idioma de los lamas y sus libros estaban llenos de todo tipo de errores y confusiones que conocían perfectamente su editorial y los investigadores serios que se encargaron a lo largo del tiempo (sin excesivo éxito) de airear y denunciar el fraude.
En fin. No sé si es posible o necesario añadir algo a lo que acabo de apuntar. Cualquier lector con un mínimo de claridad mental puede sacar sus conclusiones al respecto. Obviamente, la cuestión que se abre ahora radica en el hecho de si los libros de Rampa continúan siendo igualmente valiosos sabiendo que su protagonista no experimentó las vivencias que narra (al menos en el plano astral en el que la mayoría nos encontramos) o deberían ser completamente desacreditados.
La tarea, supongo, ahora consiste en intentar valorar esos libros como obras creativas y no biográficas. Aunque no creo que haya que alarmarse demasiado. Al fin y al cabo, no hay filosofía que haya conocido mejor la naturaleza del deseo que la budista. Tal vez únicamente el sistema capitalista. Aunque, obviamente, hay diferencias entre ambos. El budismo lo estudia pormenorizadamente para aplacarlo y el capitalismo para multiplicarlo. El budismo nos pide renunciar a lo que más queremos y el capitalismo nos incita a consumir incluso lo que odiamos. Y resulta lógico que de su choque hayan surgido historias contradictorias como la de Rampa. Más aún teniendo en cuenta la naturaleza de Occidente y nuestros dos últimos siglos en los que, desde hace tiempo, mentira y verdad son indistinguibles hasta el punto de que no sería una exageración afirmar que nos encontramos en la era del fake.
Hoy mismo revisando un ensayo sobre Kafka, leía sobre las múltiples sospechas que hay de que el retrato que nos diera Gustav Janouch sobre el escritor checo no fuera exacto. Otro libro por cierto que me había encantado y que posiblemente tenga que engrosar la cada vez más amplia y larga lista de inverosímiles.
1ºimagen:….no se porque pienso en jose luis sampedro………..(el aspecto)……
2ºimagen:…..en «la juventud» de sorrentino-2015, dice el director de orquesta:…. tu a mi no me engañas, no levitas!!.jajaj
3ºimagen:…..el renacimiento italiano(un cromo) rodeado de conceptual (povera)….
4ºimagen:…..leo:….humano-luz-circunferencias concentricas-fakir sobre ellas y la sombra……..
5ºimagen:…..abajo la playa de ese hotel fantasma denunciado «el algarrobico» en la playa de los «genoveseses» cabo gata, almeria…….mucho……
PD:…..https://www.youtube.com/watch?v=nTu14gKJmgg…..the last shadow puppets-aviation….en la camiseta: …»give a damn»…….traductor: «importa un bledo»………..
1) Hooligan del Arsenal enfadado tras ver perder a su equipo la final de la Champions contra el Barsa. 2) Al fondo del dibujo se ve un ovni. ¿Es marciano meditar? 3) Me recuerda a los murales mexicanos donde en vez del Buda había una Virgen de Guadalupe. 4) Me recuerda a una escena que tenía prevista escribir en El jardinero y luego deseché. 5) Me recuerda a los majestuosos edificios mesopotámicos. Gengis Kahn el Buda. PD: No me gusta su voz pero sí su aspecto y su modo de moverse. Algo tienen. Sí. Sería bonito verlos en un club.