Dejo por aquí un pasaje de un libro en el que estuve trabajando un tiempo. Aún no sé si incluirlo en algún borrador o dejarlo por ahí suelto, perdido. En cualquier caso, para eso también sirve avería. Para rescatar tomas no incluidas en las (pasadas o futuras) publicaciones.
Un mundo sacro
Sólo hay que contemplar con un mínimo de atención El séptimo sello o El manantial de la doncella, las películas de Ingmar Bergman, para añorar la sacralidad del Medievo. Desde el primer fotograma, la primera imagen que ilumina la pantalla, el espectador tiene la impresión de que se está introduciendo en un recinto sacro. Un sepulcro de mármol construido por un hombre que ha estado en comunicación con Dios y nos describe su experiencia con sinceridad.

Existe una suntuosidad ceremoniosa en el acercamiento de Bergman a los personajes. El enfrentamiento entre el bien y el mal, entre el caballero y la Muerte que se produce, por ejemplo, en El séptimo sello se encuentra narrado con un lirismo y un realismo esplendorosos. Un magnetismo parecido al que se siente al rozar el terciopelo o contemplar unos ojos de un azul similar al topacio.
A lo largo de ambas obras queda total constancia de la importancia de los símbolos, del silencio, de los gestos. Todo en ambos filmes nos arrastra como un torbellino a la aceptación de los poderes divinos y la fuerza de los milagros.
Algo parecido ocurre al escuchar los primeros acordes de La pasión de San Juan de Johann Sebastian Bach. Una obra creada durante la era barroca pero de espíritu medieval en la que, por momentos, sentimos que las espinas que hacen sangrar el cráneo de Cristo se nos van a terminar clavando en nuestro cuerpo. Pareciera que, de repente, uno de los evangelistas va a aparecer y con absoluta naturalidad, tras darnos la mano, va a comenzar a hablarnos.
Al escucharla, desearía uno convertirse en un monaguillo. Un sencillo niño que camina por los senderos marcados por Dios y disfruta de las mieles de un manjar que ninguna creación actual puede proporcionar.

Johann Sebastian Bach tenía puesta su vista en las alturas. Pero era tambień capaz de descender a las profundidades de la tierra. Por eso componía melodías a través de las que reflejaba todo el dolor del alma de los condenados, de quienes sufren injusticias.
Bach fue, sin duda, capaz de simbiotizarse con el espíritu e historia de Cristo y reproducir musicalmente su tormento y la misericordia que su sacrificio traía consigo. A pesar de su gran fama, podía pasar por un ermitaño. Un hombre solitario, ajeno a la mundanidad y al contacto con sus coetáneos. Por eso su música se mantiene pura. Es digna de un santo. Como la mayoría de la producida en la Edad Media. Un orden que se quiebra con el Renacimiento.

Esos barcos repletos de hombres furiosos, en ocasiones hambrientos, surcando los océanos deseando matar salvajes, horadar desconocidas tierras, hallar oro y encontrar un nuevo paraíso, son el mayor signo de que los tiempos están cambiando. Como también lo son las creaciones de Benvenuto Cellini o de Leonardo da Vinci. Artistas que esconden el alma de un pagano en su interior y otean, desde sus azoteas, a lo lejos, los gritos, ruidos de las máquinas que vendrán. Shalam
في الليل، على وجه الخصوص، من الجميل أن نؤمن بالنور
De noche, especialmente, es hermoso creer en la luz




1imagen…..agua brotando del suelo…..(muy atractiva)….
2imagen….muerte cerca, calavera al fondo………(muy atractiva)…..
3imagen….como es posible que estos personajes hayan ido al fitness…..el de la izq. rojo toca el piano a lo george duke(f.zappa)..
https://www.youtube.com/watch?v=5dk_GFrxiVY….earl of duke-1974
4imagen….holanda llega a las guayana holandesa (actual suriname) con un monton de cuentas de cristal……invasion…..
1) Destrucción familiar. Mosaico bizantino. 2) Dos supervivientes frente a frente. Las sonrisas de los jugadores de póker. Al fondo, el carromato. 3) El que mira a través de la ventana. ¿Quién es? ¿Un pícaro, un ángel o un demonio voyeur deleitándose con los sufrimientos? 4) El protestantismo como uno de los bellos asesinos. PD: Deliciosa grabación. Diversión eléctrica. Así tocan las hormigas.