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Un camino. Día 1 (2)

Jul 18, 2025 | 2 Comentarios

Dejo a continuación la segunda parte del avería dedicado a contar mis sensaciones y experiencias del primer día del Camino de Santiago.

Un camino. Día 1 (2)

Después de caminar por las típicas calles de los extrarradios de las ciudades es un alivio encontrarme con el parque del laberinto de Horta. Lamentablemente no puedo adentrarme mucho en él porque de hacerlo es más que probable que no llegue a Ullastrell a las 11 de la noche. Hora que marca el límite para recibir las llaves del albergue. No obstante, doy un breve paseo por sus inicios y al momento me fascina. Su creador fue un aristócrata ilustrado, Juan Antonio Desvalls, que amaba las más diversas disciplinas y ciencias. Para los ilustrados domar la naturaleza era sumamente importante. En cierto sentido, suponía una demostración de cómo la razón vencía al caos. En este caso, sin embargo, la razón fue vencida sutilmente por la imaginación. Si estos jardines certifican algún hecho no es otro que el triunfo de la fantasía.

Lamentablemente, no me atrevo a completar el recorrido. Los existencialistas aseguraban que en gran medida vivir es elegir. Creo que le daban demasiada trascendencia a las elecciones porque fueron hijos de una época (la Segunda Guerra Mundial) en la que una decisión u otra podía condenar a muerte a quien la tomaba.  Pero sí es cierto que los seres humanos estamos constantemente eligiendo, tomando decisiones. A estas alturas, la mía está clara. Intentar dormir en Ullastrell. Si vuelvo a Barcelona, eso sí, prometo transitar varias horas por este mágico espacio.

No tardo en introducirme en la sierra de Collserola. Aquí sí que siento que ya esta ruta ha comenzado, que ya no hay marcha atrás. Las encinas, los pinos, la carretera convertida al fin en un camino de tierra me sumergen en un ambiente de ensueño. De tanto en tanto me adelanta algún corredor. No son muchos los deportistas que me encuentro porque el calor aprieta y a no ser que haya alguien entrenando para una prueba o que no disponga de otro horario para correr sería raro que se aventurasen a estas horas. Sin embargo, tal vez por ser yo del sur, me siento cómodo con las altas temperaturas. No me molestan en absoluto.  De repente, siento deseos de leer a Pío Baroja, a Camilo José Cela y otros escritores españoles que tengo olvidados en mi vida cotidiana. Caminar, volver a los ritmos ancestrales de viajar, me atrae como un imán a estos portentosos escritores de nuestra tradición. Cada depósito de combustible lleno acaba con las ganas de leer a uno de nuestros autores clásicos. Se diría que las autopistas han exterminado a la literatura española clásica y que caminar la resucitara.

A los pocos kilómetros me encuentro con una sorpresa: la ermita de Sant Medir. Una edificación del Románico (que desgraciadamente no conserva apenas ninguno de sus vestigios originales) que obviamente conecto internamente con el Monasterio de San Cugat. La importancia de las ermitas y monasterios a finales de la Baja Edad Media y a principios de la Alta Edad Media fue esencial. Ésta en concreto fue un lugar de peregrinación bastante frecuentado durante los siglos XVIII y XIX y recibe su nombre de un mártir. Un militar romano que fue encarcelado y decapitado por convertirse al cristianismo y mantener su fe a pesar de las amenazas de muerte. Una historia que recuerda, aunque sea levemente, a la de San Pablo y nos recuerda lo que sufrieron ciertos hombres por mantener su ideales en pie. No veo, desde luego, a los españoles de First Dates muy cercanos a esta tesitura. Lo primero que haríamos la mayoría sería renunciar a cualquier vago ideal para salvar nuestra vida.

Aproximadamente, una o dos horas después (en un momento dado, dejo de mirar el reloj) llego a San Cugat. Un poco cansado pero aún con fuerzas. En principio, me siento triste de volver a caminar por rotondas, entre centros comerciales y calzadas de hormigón. Pero deseo al menos contemplar la iglesia y el monasterio así que me abstraigo en lo posible de lo que me rodea. La historia de San Cugat es muy conocida. Uno puede trazar sin problemas rutas, narraciones imaginarias (y reales) que unan el monasterio con la ermita que acabo de visitar. Los países europeos le debemos mucho a estos templos. Servían de refugio y alivio espiritual en tiempos de guerra y caóticos en los que las espadas refulgían en bosques y montañas. Lamentablemente, la imagen que tenemos actualmente de los monasterios es la de una novela: El nombre de la rosa. Buena novela, por otra parte.

En ella  no  se deja en demasiado buen lugar a los clérigos. En el imaginario moderno los monasterios son centros de terror. Las monjas, de hecho, protagonizan muchos filmes. En mi opinión, quien con más gracia ha descrito la vida de los monjes ha sido Roberto Rossellini en San Francisco juglar de Dios. Si hay un filme religioso que transmita vida, alegría, misterio es ese. También, claro, Pasolini profundizó en la figura de Cristo como casi nadie en La Pasión según San Mateo. Queda claro que los italianos se encuentran marcados por el catolicismo. Ellos han logrado hacer obras de arte con su rica tradición. A nosotros, al menos desde la Guerra Civil, nos cuesta mucho más. Si no me equivoco, la ermita que acabo de visitar horas atrás fue desmantelada durante el conflicto bélico vivido en nuestro país. También el monasterio sufrió sus correspondientes daños. Según leo, fue tomado por el bando republicano en 1936 y utilizado como almacén agrícola y cuartel.

San Cugat es un municipio demasiado burgués para mi gusto. No termino de sentirme bien. Las calles están llenas de inmobiliarias. Los comercios poseen un aire elegante un tanto artificioso. El centro es bello pero también muy caro. Así que decido partir cuanto antes hacia Ullastrell. Antes, no obstante, tengo que pasar por Rubí. Como no dispongo de mucho tiempo decido caminar por Carretera Nacional. Otra vez cruzo redondas, circunvalaciones llenas de coches. Intento abstraerme pero debo reconocer que me siento mal. Mientras camino solo, con mi mochila, entre coches y más coches que vienen y van y las típicas gasolineras de los extrarradios, recuerdo un filme de Buñuel: La vía láctea.

El título del filme, como es bien sabido, hacía referencia al sobrenombre que tuvo en otras épocas el Camino. Pues mirando a esa formación estelar era cómo, según cuentan, se orientaban los peregrinos procedentes del norte para llegar a Santiago. Uno de los aspectos que el cineasta aragonés dejaba muy claros en su obra era la nimiedad de los peregrinos frente al mundo moderno. El capitalismo había avanzado lo suficiente en los años 70 para convertir el peregrinaje de los dos protagonistas en absurdo, fuera de tono. Lo que no sabía Buñuel (tampoco creo que le importara) es que finalmente el capitalismo se apropiaría en parte también de esta ruta. El globalismo es integrador con todo tipo de cultos, símbolos y religiones porque a todo le puede sacar rédito, beneficio .

Cuando llego a Rubi algo se desencaja en mi alma. Veo varios bares españoles y decido comer una buena tortilla o una buena tapa de magra con tomate en alguno de ellos. Pero todos en los que entro (absolutamente todos) se encuentran dirigidos por chinos. Por supuesto, no tengo nada en contra de los chinos. Pero siento tristeza al contemplar una ristra de bares tradicionales (aún con su decoración típica original) en los que tal vez ya no se sirva ni una paella. El mundo global es en gran medida el del despiece de la tradición. En Barcelona, Ferrán Adriá empezó deconstruyendo la comida y finalmente hemos puesto al mando de bares de tapas y cañas a chinos que no van a entender nuestras bromas. Los chistes que deberían de contarse cuando uno pone una caña a un desconocido.

Luego, cuando paso por el centro de Rubí, compruebo que sí hay allí más colorido. No todos los negocios están en manos de los chinos. Pero en cualquier caso salgo de la localidad con cierto disgusto. Me quedan aún 10 kms para llegar a  Ullastrell.

El camino hacia el ansiado destino no es llano. Es una subida. Moderada pero subida al fin y al cabo. Hace calor y, valga la redundancia, se me hace cuesta arriba. Debo pararme en dos ocasiones a descansar y beber agua.  El paisaje es bonito y conforme camino, más bello se torna. La carretera que lleva a este pueblo catalán está rodeada de vegetación.. Lamentablemente, no se encuentra bien acondicionada para caminar. En algunos momentos tengo que hacerlo por la carretera. Se nota que nadie se ha tomado la molestia en preparar esta ruta para peregrinos. En ciertos tramos es peligrosa. Además, está anocheciendo. Así que camino con la mayor precaución posible. Aunque tampoco lo puedo hacer muy lento porque la hora de cierre se acerca. En cualquier caso, llego sano y salvo a Ullastrell. Antes, eso sí, disfruto de las gloriosas vistas al parque de Monserrat y al mítico monasterio.

En Ullastrell me siento realmente bien. ¿Cómo no? El único peregrino del albergue soy yo. Puedo estar a mis anchas allí pero obviamente mantengo silencio. Llego completamente exhausto. Con un gemelo gritando y uno de mis pies medio roto. Nada grave en cualquier caso. No tardo en dormirme. Lo hago quince minutos después de ducharme. Antes, eso sí, dejo un comentario positivo en el libro de invitados y leo unas frases en sus páginas que me dejan helado. Pertenecen a un peregrino que estuvo aquí hace 2 semanas. Firma de modo anónimo.

Lo que leo es lo siguiente: «Cuántos bonitos recuerdos me trae a la mente Ullastrell y su albergue de peregrinos. Aquí estuve hace siete años con mi mejor amigo, su hijo y su colega. Desgraciadamente mi mejor amigo y compañero falleció hace un año. Esta vez mi propósito es llevar sus cenizas desde el Mediterráneo hasta el Atlántico.  Es nuestro último camino juntos».

Sólo por leer esta dedicatoria ya habría merecido la pena embarcarme en esta aventura». Shalam

الدموع هي دم الروح الدموع هي دم الرو

Las lágrimas son la sangre del alma

2 Comentarios

  1. andresrosiquemoreno

    1imagen…una fuerte puerta de hierro con un extraño dolmen a la izquierda (solo para sentarse)……
    2imagen…jardincico ensetado (parte del laberinto)….
    3imagen…siempre que veo a pio baroja recuerdo peñas arriba que es de jose maria pereda…jajajjj
    4imagen…exoesqueleto activo de zalacain el aventurero, pio baroja, los calzoncillos de zalacain el aventurero…sonrisa….
    5imagen…un buen y dispuesto rebaño….los frailes hacen lo que hace la tierra, dar vueltas…..
    6imagen….ojala se pegue un trompazo en la proxima curva, carackkkkkkkkkkkk…..
    7imagen…a lo lejos en el centro distingo una zona azul, sera agua, me dare un baño (falta me hace)…..
    PD…cigarra en el campo…el sol mucho mucho……
    https://www.youtube.com/watch?v=C9o7HGOqQX8

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  2. Alejandro Hermosilla

    1) ¿Qué habrá detrás? ¿Una cruz, una llave, una rosa? 2) jardincitos que reivindican el mundo de la naturaleza como lo hacían los soldados del bien de El señor de los anillos. 3) Pío Baroja. Dolido por la Guerra Civil. Escribiendo sobre la metafísica del cielo vasco y los aventureros españoles perdidos en tierras americanas. 4) Un grillo grande llamando a la puerta de la humanidad. ¡Comenzó la invasión de los insectos! 5) Fotografía renacentistas de monjes. Hasta en eso los italianos cuidan la estética. Hasta en las túnicas de los monjes. 6) catacrack….. ¿Y si lo que pensáramos se hiciera realidad? ¿En qué mundo viviríamos? 7) Por allí tal vez asomen don Quijote y Sancho. PD: Vaya. Ahora ya las sé diferenciar. Estaré pendiente estos días. jajajjaj

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Autor: Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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