Los martillazos de la bruja
Dejo a continuación el texto íntegro que leí en la perversa presentación de Bruja realizada ayer en la librería La montaña mágica de Cartagena: La...
El maravilloso, ignoto relato biográfico de Herman Melville que ahora estoy disfrutando, Typee, es un ejemplo de las increíbles hazañas que se podían vivir en otro tiempos no tan lejanos. Leerlo es casi como consultar una novela de Julio Verne décadas antes de su eclosión. Atravesar las grutas de islas y océanos en los instantes previos a que sus misterios fueran totalmente descubiertos. Sentir una de las últimas respiraciones puras del planeta. Y por ello, Typee es tanto la crónica de una aventura como la del ocaso de una ilusión. Es un símbolo involuntario de lo que el siglo XIX fue para la conciencia humana: un tremendo agujero negro iluminado por la razón y la técnica en el que quedaron atrapados tanto los occidentales como los salvajes o caníbales. El comienzo de la maquinización. Shalam
0 comentarios