Soda Stereo: náufragos del Sur
Soda Stereo eran la sensualidad. Uno de los más ilusionantes proyectos de música urbana salidos de América del sur. El grupo perfecto para pensar y...
De ser unos émulos con talento de The Beatles; unos niños prodigio que, a pesar de sus privilegios y cierta tendencia al más repulsivo acaramelamiento, poseían una atractiva personalidad que les permitía perfectamente situarse a mitad de camino de Simon and Garfunkel y la hornada de grupos de la era flower, Bee Gees se habían convertido en unos pijos hippies perdidos en medio de ninguna parte cuyos artificiosos discos casi que se sostenían ya más por sus portadas que por el contenido.
En cualquier caso, antes que su icónica imagen se uniera para siempre a la de John Travolta, grabaron Main Course en los vacilones Criteria Studios de Miami. Al fin, sí, un disco rotundo. Un maravilloso dulce que le agarraba con amabilidad el pulso a su época. Bajo mi punto de vista, el mejor que grabaron en toda su carrera. Una obra que obviamente miraba de frente, y además con chulería y orgullo, a varios de sus mejores aciertos del pasado –Horizontal, Idea u Odessa-, iba dos pasos más allá que Mr Natural y, de repente, los convirtió en un grupo de moda. En una de las bandas llamadas a liderar su tiempo y ser espejo de la década. Algo que no fue fácil.
Lo que vendría después, ya lo sabemos: una puta locura. El frenesí. El delirio. Las bolas de colores. El baile por las calles. El vídeo en la estación de tren abandonada. Los pantalones de campana. Bee Gees compitiendo con The Beatles por ver quién de los dos llegaba a ser más famoso que Jesucristo. En definitiva, «Stayin alive». Niños agitando las manos en la cuna al ritmo de aquella canción; los Homer Simpson de medio mundo moviendo el culo; las mujeres subiéndose por las paredes; y desde el obrero hasta el oficinista, desde el abogado hasta el deportista o el rockero, todo Dios danzando como posesos y drogándose y follando con la mítica melodía. Exactamente, sí, la puta gloria. El éxtasis. La inmortalidad. La divinidad.
1ºimagen: oro liado con una cuerda………………………………….
2ºimagen: lo que sea pero de tres en tres……………….
3ºimagen: tres datiles en el mueble……………
4ºimagen: tres mangas en el traje del verdugo (molesta la sisa, j.l. lopez vazquez)……..
Muy bueno lo del oro liado con una cuerda. Yo en la segunda foto, pondría a los tres mosqueteros de Dumas.. Sisa? López Vázquez?
en «el verdugo» (luis garcia berlanga) hay una secuencia en la que nino mandredi (el verdugo) es reclamado por su cuñado(j.l.lopez vazquez que es sastre) para probarle la sotana que habia hecho……. entonces lopez vazquez con ese tono caracteristico le dice¿molesta la sisa? ( haciendole que haga esa cruz alta con la que bendicen los curas)……………¿molesta la sisa?, manfredi contesta: no(como diciendole dejame en paz copon…..
…….despues le mide la cabeza(con el metro de sastre) a un hijo de meses porque piensa que no es normal..jajajj……..
….tambien esta jaume sisa el de la «galleta galactica» o «muñeca de porcelana»…..insisto en jajajj
Vale Ahora lo comprendo perfectamente. Realmente, ya no me acordaba de que López Vázquez aparecía en El verdugo porque la vi hace más de 20 años. Tengo pendiente hacerme un ciclo de cine español para volver a revisar todos esos maravillosos filmes y cuando lo haga, allí aparecerá El verdugo. En lo que sí había pensado por supuesto era en Sisa al que, antes o después, dedicaré un avería.