Rondador nocturno
Tras ver el magnífico documental de Justin Webster, Muerte en León, le pregunté insistentemente a mi novia una cuestión muy recurrente para muchos...
En cualquier caso, este año vuelve a tener el color y el sabor de Susana. Una mujer que me sacó del hoyo y precipicio mexicanos en los que me encontraba y me ha dado paz a fuerza de intensas emociones y vivencias realmente indescriptibles. Con el tiempo (ya son tres años unidos) percibo más claramente que Susana fue un premio a mi osadía. Yo siempre me negué a estar por estar con una pareja. Rompí una relación de casi una década porque ya no existía amor entre nosotros. Vagué por medio mundo y tuve amantes literalmente de todos los colores y nacionalidades, pero no conseguí más que agrandar mi vacío. Con muchas de aquellas mujeres que fui conociendo y con las que fui entablando relaciones más bien fugaces podía probablemente haber fortalecido lazos sentimentales. Pero no las amaba con esa fuerza e intensidad que poseen los huracanes. Con esa total certeza de que la persona que está delante tuya te acompañó en otras vidas y es la que te estaba destinada de nuevo en esta y siempre, absolutamente siempre habrá pasión entre nosotros y ella.
Por otro lado, también me gustaría agradecer a todas las personas que me acompañaron por motivos altruistas durante mi presentación de El jardinero en Cartagena. Llevaba décadas sin ver a muchos de ellos pero ahí estuvieron y realmente me hicieron muy feliz. A los que vinieron de corazón y ellos saben quienes son, gracias. Por todos ellos, los motivos anteriormente dichos además de por mi madre seguiré escribiendo en averíadepollos y volviéndolo a intentar. Continuaré adentrándome en la selva encuentre lo que encuentre y pese a quien pese. ¡Feliz año nuevo a todos! Y ¡Sangre y muerte al jardinero! ¡Sangre y muerte al jardinero! Shalam
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