Seres de inclinación moral alternativa
En algún avería comenté que nunca terminé de disfrutar las novelas de Javier Marías pero que como articulista me parecía gigantesco. De tanto en...
Bernhard es realmente demoledor. Es capaz de carcajearse en medio de la molicie y el delirio. Es el escritor del exterminio. Un escritor sin consuelo. Un sátiro que hace aún más amplia la sombra que se cierne sobre este mundo en ruinas y sin esperanza. En la obra de Bernhard, los lobos devoran los cuerpos de los seres humanos que encuentran y sus víctimas no sólo no se resisten a esta muerte sino que se abalanzan sobre los animales rogándoles por favor acaben con ellos de una vez y para siempre. La obra del arista austriaco está llena de esquizofrenia. De seres humanos deseosos de suicidarse. Ya sea arrojándose desde un desfiladero al vacío o cortándose las venas. Cualquier cosa antes que seguir respirando este aire infecto que describe con tanta malicia y sutileza Bernhard. Un aniquilador obsesionado con destruir el arte de una vez y para siempre y jamás. Shalam
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