The master
Debo reconocer que no sentí nada especial la primera vez que contemplé The master. Y sin embargo, con el tiempo, sus imágenes han ido retornando a...
No sé si es correcto decir que Weerasethakul se dedica a filmar películas. Yo creo que hace magia, hechicería, antropología, alquimia. Razón por la que no lo considero un cineasta vanguardista sino un artesano. Un señor que construye sus obras con suma paciencia, ajeno al mercado y con absoluta conciencia de que está trazando las líneas de una pieza única.
Cada una de las películas de Weerasethakul es un silencioso ramo de flores exóticas. Un viaje por el corazón e inconsciente profundo de los dioses y el planeta tierra. Un amplificador que trae consigo un sinfín de voces de muertos y espíritus. Leyendas de reinos antiguos de inusual belleza enterrados por el paso del tiempo cuya sombra inunda momentáneamente la vida cotidiana.
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