El hombre invisible
Dejo a continuación un breve avería dedicado a El hombre invisible; la novela de H.G. Wells. El cual recomiendo leer ¿cómo no? escuchando el...

Cuando leo muchas de las irónicas, lúcidas y chispeantes declaraciones del director aragonés pienso inmediatamente en pan. Un alimento cotidiano sin el cual no se entiende la vida. Un vulgar bocadillo de jamón serrano y mantequilla que esconde el recuerdo de la especie y define su cine. Por eso muchas veces me he preguntado cuál sería su reacción al tener por primera vez entre sus manos un croissant en una refinada cafetería francesa. Aunque la respuesta me parece muy clara. Lo hubiera agarrado con las manos y, sin más, se lo hubiera zampado de dos o tres bocados acompañado de varios sorbos de café. Probablemente incluso lo denominara «bollo». El «bollo francés».
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