Hace un par de días que estoy en Berlín para hablar de Averíadepollos y de mis cuatro novelas.
Me gustaría, por supuesto, dar las gracias a José Luis Pizzi por su invitación. Un argentino afincado en la ciudad alemana desde hace varios años que ha logrado sacar adelante, contra tuertos y entuertos, una idea bellísima y, a día de hoy, a contracorriente: crear un salón cultural donde se puedan presentar y llevar a cabo actos relacionados con la literatura (y la música) en español.
Es obvio que José Luis podría escribir una novela (o varios cuentos) con sus experiencias en Berlín. Pero, en fin, eso queda para otro momento. Hoy me gustaría mostrar el relato que me ha hecho. Por lo general, el mismo día del evento, José sube a las redes un dibujo del invitado a su espacio. Este en concreto es el que ha realizado sobre mí. ¡Me encanta por cierto!

Poco más tengo que decir. Esta es la tercera ocasión que visito Berlín. Así que su atmósfera me resulta familiar. La ciudad posee una energía especial. No tanto como Nueva York pero sí que goza de la energía singular que caracteriza a las grandes ciudades.
La primera vez vine solo con una mochila, buscando el rastro de Bowie y la Bauhaus. Una noche dormí en uno de sus parques con mi saco. No conecté con nadie pero sí me agradó la atmósfera. La segunda vine acompañando a un amigo argentino, Julio, y a un músico excéntrico, Dick el Demasiado, que participaba en un festival alternativo. Era febrero y la ciudad daba miedo. Era gris, fría y un tanto inhóspita. Recuerdo pasearme por sus calles escuchando el Faith de The Cure mientras a mi alrededor nevaba y aparecían jóvenes que, en esas condiciones, parecían espectros, fantasmas. Podías sentir una amenaza latente, casi metafísica en sus calles.
Ahora, en Berlín está llegando el verano y la ciudad muestra su mejor cara. Pasear por sus calles es un placer, casi un deleite. Ciertamente, hay algo diferente en esta ciudad donde dos concepciones del mundo se dividían hasta hace unas pocas décadas. Tal vez lo que hace única a Berlín es haberse logrado reconstruir desde la devastación producida en la Segunda Guerra Mundial.

Creo que eso es lo que más me llama la atención de esta ciudad: una urbe totalmente reconstruida, casi hecha de nuevo, que al mismo tiempo remite a una antigüedad devastada y desaparecida. Pasear por Berlín es hacerlo tras los rastros de una desaparición.
Eso es lo que hace tan interesante su modernidad. Berlín está obligada a ser moderna para no lamentar eternamente su pasado perdido, las ruinas caídas. Shalam
الشك هو أن يكون لديك فكرتان
Dudar es tener dos pensamientos




1imagen…pollo antorcha (iris), pollo cervantino (zona blanca), pollo s.XXI (paredes del guggenheim)….
2imagen…photoshop analogico….
3imagen…fachada favela berlinesa….
PD…interesantisima escena final de strozek 1977 werner herzog…
dedicada a berlin y al salon berlines de pizzi….jajajjjj (tambien dedicada a raul frutos-inma sanchez y las dos miembros de kamer twee)…llueve fuego en el estudio del pintor manuel perez…..
https://www.youtube.com/watch?v=bm3B82Q5vhY&t=349s
1) Kokostcha. Ayer vi en Berlín a un hombre leyendo con una vela un libro. Un hombre con una barba en un bar.Fue como un milagro. Casi como ver a un santo. 2) Sí.Así es. Pero a veces confunde… a mi por ejemplo. 3) Crisantemos y brillantinas. Plantas de jardines en Berlín. PD: curiosamente en Alemania está bloqueado este vídeo. Se ve que al ser un vídeo de una productora alemana (es un suponer) que tiene los derechos aquí pues no se puede poner.. pero recuerdo la escena como la vida misma. La he visto varias veces.La definición del hastío y del fracaso del entretenimiento. Al final todos acabamos así en el mundo posmoderno..jajaaj